Simplemente

El día que te vi, pasaban por mi cabeza mil cosas. Pensé en tus ojos, oscuros como el más profundo vacío, que te incitan a saltar dentro de ellos y caer en un profundo abismo en tu interior. Luego mi mirada se deslizó suavemente hacia tu boca, con esos labios pintados de rojo, tan bonitos, tan atractivos, tan llamados a ser besados…

Es entonces cuando una leve brisa de otoño hizo que tu pelo se pusiese en medio y me fijé en ese color castaño brillante, en la suavidad que parecía tener, en la delicadeza de sus movimientos, en las ondulaciones de los mechones que caían sobre tus hombros. De repente, la vista se hizo general, y contemplé el hermoso rostro que tenía en frente, tallado en el mejor mármol y pintado con los mejores óleos. Eras una ninfa sacada de la ciudad.

Me encantabas. Seguía tus pasos, que sutilmente admitían que eras una gran bailarina, pero firmes y serenos: decididos. Todo tu cuerpo se movía envolviendo tu alrededor, llamando la atención a cualquiera que pasase, demostrando tu singularidad.

Y allí estaba yo, con un ramo de rosas rojas, con sus pétalos brillantes, con sus espinas verdes, envueltas en un fino papel blanco que me protegía de las espinas que al mismo tiempo adoraba. Esas flores lo eran todo para mí.

Pero necesitaba protegerme de algo más. Viniste tú, con una de las mejores sonrisas y empezaste a reír. Cogiste esas flores y las tiraste al suelo, lanzándolas contra el asfalto, pidiendo socorro ellas. Posteriormente a este crimen, te fuiste con tus amigas y os alejasteis pensando que había caído uno más. Yo, recogiendo las flores de la carretera sin miedo a morir, no lloraba. Había aprendido.

Que difícil es simplemente decir te quiero.

Corregido por LivvyMonster.
Corregido por Scarlata

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