El Caos

Según la RAE la definición de caos es: «Comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos deterministas con gran sensibilidad a las condiciones iniciales.» En pocas palabras, el caos representa el desorden y la confusión de un sistema. Si pudiera definir este año con una palabra sería la palabra caótico, porque para nadie es un secreto que ha sido el año más raro en décadas, por lo menos en mis casi 22 años de existencia nunca había visto algo así, solo había leído de pandemias en los libros de historia que hablaban de la peste negra, la peste española o incluso sabía que los viajeros en barcos eran poseedores de enfermedades que al momento de desembarcar en alguna costa se propagaban rápidamente; esto quiere decir que incluso desde hace más de un siglo las enfermedades se han propagado más notablemente debido al comercio y al intercambio cultural, pero el hecho de que este tipo de cosas pase en una época de tecnología y «civilización» como la que vivimos hoy en día lo hace más espeluznante.

Todos en estos momentos han hablado o hablan de este virus que se propagó desde Wuhan en China hasta cada rincón del mundo, como una especie de castigo mortal a la humanidad por su avaricia de dinero y la pérdida de valores. Lo peor de esto es que llegó para quedarse, así como el VIH o el dengue, tendremos que aprender a convivir con el de aquí en adelante. Este virus nos tomó por sorpresa a todos y causó un gran revuelo en nuestras vidas, todos los planes que teníamos, los viajes, las salidas, los encuentros en instituciones educativas con todos nuestros compañeros, todo este tipo de interacciones se vieron afectadas, ya no será lo mismo reunirnos con nuestros seres queridos hasta nuevo aviso.

Y como si fuera poco tener una pandemia otros hechos aparte han desatado el caos a lo largo del mundo: la reciente aparición de Anonymous atribuyendo la existencia de una red de pedofilia global donde se involucran una serie de políticos y personajes famosos en todo el mundo, entre ellos artistas y hasta un expresidente de Colombia. Aunque esta información causó una gran indignación por mi parte pienso que no hay que especular con pruebas con ese grado de veracidad.

Por otra parte tenemos el racismo extremo en EEUU que hace unas semanas cobró la vida de un hombre afrodescendiente cuando un policía lo sometió en el piso impidiéndole respirar hasta costarle la vida. Este hecho tuvo un gran revuelo en todo el mundo donde se adelantaron marchas pacíficas y saqueos en varias ciudades principales, este hecho solo es uno de los muchos que suceden a diario por las personas que quieren imponer sus supuestas condiciones de superioridad ante las personas de color.

Pero ¿qué nos queda de todo esto? El caos externo desata caos interno, por eso es normal que muchas personas estemos sintiéndonos bajos de nota, algo tristes e infravalorados, estas emociones llegan consecuencia del ritmo de vida que hemos tenido los últimos meses, esto nos genera angustia, ansiedad, depresión, falta de apetito y una desgana general para hacer las cosas. Estas emociones reprimidas generan un caos interno que combinado con el caos externo que estamos viviendo nos hace entrar en una situación llena de amargura y desasosiego. Esta entrada es un llamado a la calma y a la meditacion de todos nosotros, no nos dejemos caer en la desesperación y llevemos esta situación con calma, sin ver tantas noticias, sin estar muy conectado a las redes sociales y haciéndonos compañía con nuestros seres queridos: no dañemos nuestra salud mental.

Por:
@ccamilocs

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