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Al ritmo de los solos de guitarras de Peter Östros vas recordando parte de tu infancia… Justo el día que estabas en el parque jugando con tus hermanos y amigos, no recuerdas quién era el cumpleañero pero recuerdas claramente que fue ese el primer día de lo que sería tu fatídica vida…

Eras elegida en los grupos de juegos solo porque tenías más fuerza que el resto de los demás niños, si juzgaban por tu apariencia serías solo la niña solitaria del grupo, esto te dio la idea de mantenerte de primera en todo lo que pudieras ya que no tenías destreza alguna, siempre fuiste la más arriesgada, loca y aventurera del grupo… Eso a tus compañeros les encantaba al punto de que se convirtió en tu vicio; recuerdas que un «NO» era el punto de partida para hacer lo que se te estaba negando, así fuiste creciendo sin temer a nada ni nadie… Por eso terminaste como estudiante de bachillerato protestante, de los que solo necesitaban una excusa para salir a manifestar en la calle y estar puño a puño con los policías, quienes en ocasiones te tomaban desprevenida y te llevaban directo tras las rejas, ¡qué tiempos aquellos! Cuando lo único que te importaba era, ¿qué haré mañana? Todos estos recuerdos te vienen a la mente ahora, ¿verdad? ¡Mírame a la cara y responde mi pregunta, miserable!

Solo ves mi cara por segundos, pues te balanceas de un lado a otro sin poder hacer nada. Es esto lo que querías, sigues teniendo recuerdos del pasado, ¿verdad? Dime qué ves, llena mi mente con las mismas imágenes que ves, quiero saber quién fuiste en el pasado y por qué estás aquí hoy. Yo no te llamé, tú llegaste sola a este espacio donde ahora soy yo quien manda y debes doblegarte a mis pedidos…

-Repite conmigo: ¡hoy seré libre!

-Hoy seré libre.

-Dilo una y otra vez, quiero oírte decirlo cual tarea de escuela, vamos tú puedes…

-Hoy seré libre.

-¿Acaso te ahogas con esa palabra, sientes que te asfixia intentar decirlo? Eres fuerte, vamos intenta una vez más…

-Hoy…

– ¿Sientes que cada vez que intentas decirlo tu respiración falla?

Tu cara me dice que empiezas a marearte con el balanceo de un lado a otro, sientes ganas de vomitar pero; no puedes hacerlo… Algo te ahoga y no sabes qué es. Luchas por poder respirar pero tu intento es casi fallido, sigue que tú puedes… Vamos, creo que puedes hacerlo, ves cómo estoy en plena calma aquí mirando como intentas poder decir algo, se que lo intentas… Tu cara enrojecida me lo dice, ¿acaso quieres arrepentirte de lo que hiciste? Eso quieres decir, con solo hacerme una señal te ayudaré con gusto pero sé que no lo harás (triste).

Estás desmayando en el intento y cada vez es mas rápido el balanceo en el que estás, mientras más patalees más aceleras el movimiento, ¿lo habías notado? Tus manos están inertes pegadas a tu cuello y no puedes moverlas, vamos inténtalo solo un poco más… Si quieres ánimos, te los daré: ¡tú puedes! ¡Tú puedes! ¡Tú puedes! ¿Suficiente con eso? ¿O quieres ánimos a tu estilo?

Escucha… Ya casi termina la canción y tú aun no terminas lo que empezaste… Te queda exactos 1:03 minutos; ¿qué haremos? Ahhh ya sé, ahora estás triste y quieres regresar el tiempo atrás y no hacer esto en donde estás ahora, qué triste tener que informarte que ya es tarde para eso, solo di las palabras mágicas y te bajo de allí, dilas vamos deja tu orgullo de lado solo di «por favor», dos palabras que significan mucho, dilas y vivirás… Uh-oh te quedan 34 segundos y aun no haces nada… ¿Sabes cuál es el chiste irónico? Que la canción que escuchas se llama «Fight for life” pero tú no sigues su título… Ahhh 5..4…3…2…1… Y estamos muriendo asfixiadas por la soga que colocaste en tu cuello… Arrastrándome contigo solo por querer ayudarte, qué triste cómo terminamos amiga mía.

Corregido por LivvyMonster.

Corregido por criticfuture.

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