Sueños extraños

»Un pasillo, una mano vestida con un guante blanco, un rostro sin cara, gritos ensordecedores, ella con un vestido negro…»

Eso era lo único que recordaba de sus habituales sueños, habían comenzado una semana atrás y durante todos esos días, Blair se levantaba gritando de terror con el rostro empapado en sudor y sus sábanas tiradas en el suelo. Sus ojeras eran perfectamente visibles en su pálida piel, dándole un aspecto de lo más terrorífico. Su primera idea había sido que después de ver aquellas películas paranormales su mente había empezado a transformar aquellos fragmentos en una pesadilla que se repetía constantemente en su cabeza.

Suspirando, salió de la cama y se dirigió hacia el cuarto de baño, sacó pastillas para el sueño y con un vaso de agua lleno hasta la mitad se las tomó. Volvió a la cama y se arropó con sus sabanas rezando mentalmente para que aquella noche fuera tranquila.

* * *

Ahora podía ver el pasillo con más detalle, en las paredes colgaban cuadros de distintos hombres, todos vestían las mismas capas negras y un monóculo en el ojo derecho. El suelo estaba cubierto por una alfombra roja que se extendía hasta el final de este, el techo era de madera y colgaban varias lámparas de araña formando una línea recta, era el pasillo idéntico al de sus sueños. Miró parte de su cuerpo y se fijó en el vestido negro que llevaba. La tela rozaba el suelo ocultando sus pies de su campo de visión, en las muñecas llevaba unas delicadas pulseras de oro que le quedaban algo flojas, su cabello estaba agarrado en un moño de aspecto floral, haciéndola parecer más joven de lo que era. En la pared de su lado derecho había una ventana, en el exterior no distinguió otra cosa que no fueran unos árboles tan altos como un edificio y la ligera llovizna que caía. De pronto varios gritos la hicieron brincar en el lugar donde se encontraba, su vello se erizó hasta el punto de sentir dolor. Provenían del final del pasillo, y con cada paso que la acercaba a ellos más fuertes se escuchaban. Tuvo que pararse a mitad del camino al sentir cómo su corazón se aceleraba, sentía las manos húmedas y varios escalofríos le recorrían toda la espalda. Un carraspeo detrás suyo la hizo ponerse en alerta, sentía la garganta demasiado seca y sus ojos picaban debido a las lágrimas que amenazaban con deslizarse por sus mejillas debido al miedo. Se giró lentamente esperando encontrase con algunos de los hombres de aquellos cuadros, pero lo que se encontró fue algo muy distinto. Un hombre, le tendía la mano como en su sueño, llevaba un guante blanco de terciopelo haciéndole resaltar su piel tan oscura como el carbón, recorrió con su mirada todo su cuerpo hasta llegar a la cara, o por lo menos lo que dejaba entrever de ella. La capucha le ocultaba todo el rostro proyectando una sombra negra en el suelo. En la mano extendida distinguió lo que antes no había visto, una chapa del color del oro con unas iniciales grabadas en esta. Blair lo miró, pero él a ella no, parecía que se había quedado congelado en ese lugar con el brazo extendido llamándola en silencio para que recogiera su regalo. Y así lo hizo, estiró su pálido brazo y tomó la chapa entre sus manos.

* * *

Se levantó de nuevo gritando, miró aturdida a su alrededor sintiendo los rayos del sol iluminar la estancia, se pasó las manos por la cara intentando despertarse, pero al hacerlo notó algo frío y duro. Abrió lentamente su mano derecha y miró aquella pieza con las iniciales R. W.

by: Teffymoon

Corregido por LivvyMonster.

Corregido por: Nothing.

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