Soledad

Hoy es el día. No hay marcha atrás. Olivia va a desayunar a la cafetería de su barrio que tanto le gusta. Pide lo mismo de siempre: napolitana de crema y café solo. En el local tienen puesta la radio. A esa hora retransmiten el programa «Anda Ya», presentado por Dani Moreno y Cristina Boscá. Comienza a sonar la canción que le lanzó al estrellato hace ya más de quince años. No le sorprende que pongan canciones suyas en la radio, está más que acostumbrada. Una señora mayor se acerca con su nieto hacia la barra donde está ella sentada. La señora muy educadamente le pide un autógrafo. Está harta de la fama. Piensa en positivo, en escasas horas todo habrá terminado. Al fin podrá descansar tranquila. Después de haberle dedicado un poquito de su tiempo a aquel niño, enciende el móvil y mira la hora. Pide la cuenta y apresuradamente sale de la cafetería. Aún le quedan varias cosas por hacer. Coge el coche y se dirige al cementerio de la Almudena. Allí yacen los cuerpos de sus padres desde hace dos meses. ¿Por qué la vida ha sido tan injusta, llevándose a sus padres y no a ella? Sus padres iban en el vuelo 6541 de Iberia con rumbo a Sidney. Sufrieron un grave accidente aéreo del cual no se halló ningún superviviente. Olivia se siente culpable por todo lo ocurrido. Por su aniversario de cincuenta años casados, les regaló un viaje por los lugares más emblemáticos de Australia y Nueva Zelanda. Sus padres eran su única familia. No tiene amigos y tampoco pareja. Lo único que le quedaba se esfumó hace dos meses. Está completamente sola. No queda nada que le inyecte fuerza para seguir viviendo. La siguiente parada que hace es en el Museo del Prado. Necesita ver por última vez su cuadro favorito. Viene muy a menudo, le fascina el arte. Esta visita es completamente distinta. Hoy se despide de su museo preferido. La sala donde se encuentra «El jardín de las delicias» está a rebosar de gente. Permanece situada frente al cuadro más de media hora. Reflexiona sobre la historia que lleva detrás ese magnífico cuadro de El Bosco. Se le caen algunas lágrimas al pensar que es la última vez que contempla aquella obra maestra. Ya es la hora de la comida. Tiene reserva en uno de los mejores restaurantes de Madrid. DiverXO, del chef Dabiz Muñoz, tiene tres Estrellas Michelín. Jamás ha ido a un sitio tan suntuoso a comer. La comida minimalista no le llama mucho la atención, aún así la curiosidad ha podido con ella. Se ha quedado estupefacta con la comida, no se la esperaba tan gustosa. Sale muy satisfecha del restaurante, su última comida ha sido excelente. Va quedando poco para el momento que tanto tiempo lleva esperando. Tiene una gran obsesión con ese instante. Es completamente lógico. ¿Cómo no va a estar obsesionada con su propia muerte? Solo le queda una última cosa por hacer: ir a la ópera. Desde muy jovencita ha sentido gran admiración por la música lírica. Iba muy a menudo con sus padres. Su padre era muy fanático de Verdi. Hoy en el Teatro Real representan la penúltima función de La Traviata. Ha comprado una entrada VIP, su butaca está justamente enfrente de la orquesta. El aria ‘Addio del passato’, del tercer acto, hace que Olivia se emocione. Al terminar la ópera piensa si debe darle otra oportunidad a la vida. No va a echarse a atrás. Nada volverá a ser como antes, sus años de gloria han terminado. Es el día idóneo para hacerlo. Todo está saliendo tal y como lo tenía planeado. Ahora solo queda hacer lo más difícil. ¿Tendrá el valor suficiente para acabar con su vida? Coge el coche y va a su casa. Se quita la ropa que lleva puesta. Va al baño y se mete en la ducha. Encima de la cama de su habitación está la ropa que se va a poner. Es un traje rojo. Fue el primer traje que le regaló su difunta madre. Sale de la ducha, va a su dormitorio y pone en Spotify su canción favorita. Empieza a sonar «Jolene» de Dolly Parton. Cuando ya está vestida, se mira en el espejo. Es consciente de que está presenciando sus últimos minutos de vida. Sube por las escaleras hasta la azotea de su edificio. A la una de la madrugada se escucha un gran estruendo. El cuerpo de Olivia yace en el suelo del patio de luces. Todo ha salido según lo previsto. Ahora descansa en paz junto a sus padres.

Corregido por Livvy’s Monster.

Corregido por Criticfuture.

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