Semillas

Le gustaba la jardinería.

Las veces que pasaba en su casa era solo para concentrarse en sus plantas pues las amaba mucho. Tampoco pasaba mucho tiempo en ella pues el trabajo también le quitaba parte de su tiempo.

Sus plantas lo eran todo y siempre se encargaba de traer una nueva semilla para la familia.

Rosas, girasoles, orquídeas… Tenía muchas semillas para cada planta y un ambiente que él mismo habia preparado para ellas.

Cualquiera que lo ve diría que tiene dinero pues el mantener una vegetación así es demasiado difícil. No lo era para él. El tiempo que le dedicaba a sus plantas era más que el que tenía para él ya que también era su pasatiempo favorito.

Sigo recordando cómo poco a poco se inundaba de plantas en su entorno y poco a poco lo que conocía como una casa blanca fue lentamente devorada por la gran cantidad de vegetación que crecía y abrazaba la casa con una excepcional manera de decir «ahora somos uno mismo».

Pero no siempre todo era perfecto. Nada se salva de esa ley de imperfección que la tierra es capaz de poner en ese lugar y justo en ese momento específico.

Lo que siempre me intrigaba es que cada vez que iba a verlo, su casa tenía un espacio sin vegetación. Un pequeño recuadro de tierra que es regada poco a poco y que cada vez que le pregunto qué es solo evade la pregunta con un «lo sabrás cuando lo veas».

Así pasaron los días, los meses y un día, mientras me acercaba a su casa, vi cómo unas manchas de tierra avanzaban por la acera y escapaban lejos de la casa que la naturaleza se comió…

Me pareció que era un animal que había robado sus vegetales recién robados. Tener una cosecha como las que tenía él te puede volver alguien que no necesite nunca de un supermercado. Todo era natural pues tenía frutas, vegetales y muchas cosas con las que alimentarse. Pero el mismo agujero que dejé de preguntar pues pensé que era una planta de esas que le toma mucho tiempo para crecer.

Luego fue que le quise preguntar qué había pasado pero cuando llegué su casa estaba vacía. A lo mejor se había ido al trabajo, era lo que yo pensaba…

La puerta estaba abierta así que me fui a asegurar de que todo estuviera bien. Habían manchas de tierra por todas partes. Por un momento pensé que había manipulado la tierra dezcalzo. Cerré la puerta y esperé a poder verlo mañana.

Luego me di cuenta en las noticias…

Había sido detenido y senteciado a cadena perpetua por homicidio… Mataba a indigentes y les quitaba los dientes para esconderlos.

Al mostrar el escondite fue que me di cuenta de lo aterrador del asunto. Pues el escondite tétrico que tenía era en esos grandes espacios vacíos donde había «un nuevo sembrío».

Pero lo que más me sorprendió y al mismo tiempo me erizó la piel no fue solo el que hubiera matado cuatro personas y hubiera enterrado sus dientes en la tierra…

Lo que me quitó alma y me la devolvió con un miedo total fue el que mientras exploraba la casa, me di cuenta de que las manchas que poco a poco parecían huellas apuntaban hacia el escondrijo. Aquel escondrijo en el que ahora había un enorme agujero que ahora que lo recuerdo mejor, parecía como si lo hubieran cavado desde dentro.

Las huellas salían de ahí y cuando me volteé, pude ver cómo de los otros espacios salía una pequeña hoja de entre toda la tierra…

Corregido por Livvy’s Monster.

Corregido por Criticfuture.

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