Mi crush

Era una tarde como cualquier otra, los pasillos se encontraban vacíos y era el único que se encontraba ahí, quería agarrar algunos libros que se encontraban en mi casillero.

Caminé hasta este pero unos compañeros me pararon en mitad del camino…

– Hasta que llegas pequeña sabandija.

– E-eh, ¿qué quie-quieren ahora?

– Oh… Tú ya sabes, nada del otro mundo, solo dinero.

Como todas las tardes este grupo de chicos llegaba y me quitaban mi dinero, seguro se estarán preguntando por qué sigo yendo al mismo horario si siempre me interceptan y molestan. Pues…. La realidad es que estoy enamorado de uno de ellos…

Todo comenzó la primera vez que lo hicieron, el “jefe” del grupo irradiaba cierta luz, sentía que me llamaba, no pude dejar de ir, necesitaba verlo, ver la luz, lo necesitaba.

Mi obsesión por él aumentó y no solo lo veía cuando me robaba mi dinero sino que lo seguía hasta su casa y lo miraba por las ventanas, por suerte nunca llegó a verme.

Pero solo verlo… No me satisfacía, necesitaba más, necesitaba tocarlo, acariciarlo, tenerlo a mi lado, necesitaba tener esa luz junto a mí.

En ese momento se me ocurrió un plan, secuestrarlo y llevármelo.

Comencé a seguirlo a todos lados, a anotar su rutina del día y ver cuándo estaba solo y cuándo no, anoté todo e ideé un plan para por fin cumplir lo que dije.

Ahora estoy aquí, llegó el día, el día tan esperado, el plan será llevado a cabo, estoy muy emocionado e inquieto, es increíble.

Son las 16:00, ahora tendría que estar llegando a su casa en un… Auto amarillo, allí está, todo va según lo planeado, no puedo evitar sonreír ante esto, verlo es tan placentero…

Entró a su casa justo para ponerse a ver el noticiero, la verdad es que tiene una vida bastante común.

Revisé su casa y miré por dónde podía entrar, siempre deja la ventana de la cocina abierta, me dirigí al lugar fijándome en que nadie me siga y me adentré a su casa, desde aquí todo sería terreno desconocido, tal vez no todo salga como lo planeé.

No tiene perros, ni gatos, estoy a salvo, puedo ver la luz de la tele, está sentado en su sillón individual, está comiendo papitas, puedo escucharlo masticarlas.

Camino por la cocina inspeccionándola, disfruto esto, la casa está impregnada con su olor, simplemente es hermoso pero no es suficiente, quiero volver a ver la luz que emana.

Me quito la mochila y la dejo en el suelo, la abro con sumo cuidado y saco la bolsa y la soga, a partir de aquí todo será más complicado, tengo que pasar al comedor sin que me vea.

Dejo la mochila en el suelo y camino agachado, mi corazón está latiendo a mil, temo que él lo escuche.

Miro de reojo el comedor, donde él se encuentra, está durmiendo, mi plan está saliendo a la perfección.

Camino por el comedor y me pongo detrás del sillón individual, escucho su ronquido, ¿acaso todo lo que hace es perfecto?

Me pongo frente a él, se ve tan lindo durmiendo…no lo tendría que haber hecho pero no puedo evitarlo, coloco una de mis manos sobre su cara y le hago unas caricias…

Puedo divisar cómo sus ojos se abren mostrándome lo asustado que está, me siento encima de él y pongo mis manos sobre su cuello, no puede moverse, lo he atado antes al sillón.

–No te preocupes… Ya sabes lo que quiero…

Corregido por Livvy’s Monster.

Corregido por Criticfuture.

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